
El pivot serbio de los Denver Nuggets tuvo uno de los mejores partidos de la temporada en el que su equipo cayó contra los Minnesota Timberwolves tras dos prórrogas.
No hay dudas de que Nikola Jokic está marcando una época en la NBA. El pivot de los Denver Nuggets jugó el mejor partido de su vida y logró el tercer triple doble de 60 puntos en la historia de la mejor liga del mundo.
El serbio disputó 52.38 minutos, sin descansar tras la primera mitad, y firmó 61 puntos (su récord personal), once rebotes y diez asistencias. La anterior mejor marca de Jokic había sido los 56 puntos ante los Washington Wizards, en diciembre de 2024.

Con esta actuación, Jokic se convirtió en el tercer jugador en la historia de la NBA capaz de sellar un triple doble de 60 puntos, tras Luka Doncic (20 puntos, 21 rebote y 10 asistencias) y James Harden (60, 10 y 11).
Pero aún hay más motivos para mostrar su hazaña, ya que también se convirtió en el pívot con más triples-dobles de la historia en una misma temporada (31), superando al legendario Wilt Chamberlain (30).
Además, igualó a otra leyenda, Shaquille O’Neal, como el pívot con más partidos de 50 puntos o más.
Pese a la gran actuación del gigante serbio, los Nuggets cayeron ante Minnesota Timberwolves por 139-140, en un partido que tuvo dos prórrogas y duró tres horas y cuarto.
“Este puede haber sido el mejor partido en el que he participado en mi vida. Nikola Jokic podría ser el mejor jugador de baloncesto que he visto nunca”, admitió Anthony Edwards, la figura de los Wolves.