
El venezolano Leonel Moreno tenía más de 20.000 seguidores en Instagram y 30.000 en Tiktok. Fue detenido en 2024 por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense y llegó a Venezuela el viernes pasado
La dictadura de Nicolás Maduro procesó por incitación al odio y lucro con trabajo infantil a un generador de contenido deportado por Estados Unidos, acusado de llamar a invadir viviendas desocupadas y aprovecharse de la seguridad social estadounidense, indicó este jueves la fiscalía.
El venezolano Leonel Moreno, conocido como “Leito Oficial”, tenía más de 20.000 seguidores en Instagram y 30.000 en Tiktok, donde publicaba videos en los que se mostraba con manojos de dólares y llamaba a ocupar casas y tener hijos en Estados Unidos para obtener beneficios estatales. Hizo también tutoriales para robar en supermercados.
El fiscal chavista Tarek William Saab informó en una nota de prensa que Moreno fue “imputado y privado de libertad (…) por los delitos de promoción e incitación al odio y lucro por trabajo de niño o niña”.

Saab indicó que “dicho criminal a través de sus redes sociales publicó contenido de carácter delictivo incitando al odio contra los ciudadanos venezolanos”. Además, “utiliza a su hija menor de edad mancillando de esa manera a su propia familia, para lucrarse ilícitamente”.
“Leito Oficial” se grababa junto a su hija recién nacida. “Ella es la que mantiene, por eso yo no trabajo porque el gobierno le da lo que le pertenece a mi hija por ser ciudadana americana, no tengo necesidad de trabajar”, decía.
“Está comprobada, es público, notorio y comunicacional, la campaña que tenía ese caballero contra los venezolanos y venezolanas”, dijo más temprano el ministro de Interior, Diosdado Cabello, al recibir en el aeropuerto de Maiquetía, que sirve a Caracas, un vuelo de repatriación de migrantes procedente de México.
En varios videos, aseguraba conocer una supuesta ley que permitía quedarse en viviendas desocupadas si no se era desalojado en un plazo breve. “Si no hay nadie viviendo, te puedes meter. Si la policía no te saca en cierto tiempo, la casa es tuya”, afirmaba en uno de sus clips más reproducidos. Esta interpretación carece de fundamento legal en el sistema jurídico estadounidense.
Además de esas declaraciones, Moreno aparecía con frecuencia mostrando grandes sumas de dinero en efectivo, lo que generó cuestionamientos sobre la procedencia de sus ingresos. Aunque nunca especificó a qué se dedicaba fuera de su actividad digital, reportes de Fox News y Univisión indicaron que monetizaba sus transmisiones en vivo a través de donaciones de seguidores, principalmente en TikTok, donde recibía “gifts” convertibles en dinero.
Su actividad en redes era constante y mantenía una narrativa provocadora. Publicaba contenido casi todos los días y utilizaba frases como “esto es información que la gente no quiere que sepas”, con las que intentaba posicionarse como una fuente alternativa de conocimiento para migrantes en situación irregular. También difundía datos falsos sobre beneficios sociales, funcionamiento de refugios y supuestas leyes locales de “ocupación protegida” en estados como Texas o Florida. Estas afirmaciones carecían de sustento legal y fueron desmentidas por organizaciones especializadas en derechos migratorios.

La comunidad migrante venezolana expresó un rechazo creciente hacia su figura. La Red de Apoyo para Migrantes Venezolanos en EEUU lo señaló por fomentar estereotipos negativos y poner en riesgo a personas vulnerables que pudieran seguir sus consejos. Además, varios de sus críticos en redes fueron bloqueados o insultados por el propio Moreno, lo que generó un ambiente hostil en sus plataformas.
La Ley del Odio en Venezuela contempla penas de 10 a 20 años de prisión por “incitación al odio”.
Moreno, detenido en 2024 por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense (ICE), llegó a Venezuela el viernes pasado en un vuelo con deportados.
“Quien cometió delitos será llevado a los tribunales”, subrayó Cabello, que cuestionó las masivas deportaciones de migrantes venezolanos en Estados Unidos. Washington alega que esas personas pertenecen a la banda criminal Tren de Aragua, lo que Cabello tildó de “leyenda urbana”.
Caracas y Washington, que rompieron relaciones diplomáticas en 2019, reanudaron vuelos de repatriación este año.
Habían sido suspendidos tras la decisión de la administración de Donald Trump de revocar la licencia que permitía a la petrolera Chevron operar en Venezuela. Se retomaron a finales del mes pasado.